Casos clínicos con K-Láser: curación de la onicomicosis y cicatrización de úlceras

15-09-2017

Caso clínico A con K-Láser: erradicación de la onicomicosis

Como explicamos anteriormente en la entrada de onicomicosis y k-láser, aquí os dejo un caso clínico antes y después de usar el K-Láser.

Primero un breve recordatorio de cómo es el tratamiento:

Varias sesiones de K-Láser, en un intervalo de 7-15 días dependiendo del grosor de la uña usándolo junto con el Naloc. Entre sesión y sesión se realiza un fresado de la uña para rebajar el grosor de la lámina y así conseguimos más efectividad en la terapia

Paciente masculino acude a consulta por posible infección ungueal. Tras realización del diagnostico clínico confirmamos que presenta omicomicosis.

El día 16/05/2016 se inicia el tratamiento con el K-Láser previamente se fresan todas las láminas ungueales y posteriormente aplicamos el tratamiento. Recomendamos al paciente que diariamente se aplique Naloc (tratamiento tópico complementario al láser). Después de 6 sesiones (día 18/07/2016) podemos ver la mejoría a expensas de realizar un cultivo para confirmar la erradicación del hongo.

Erradicación de la omicomicosis con k-Láser

 

Caso clínico B con K-Láser: cicatrización de úlceras

Como explicamos en la segunda entrada del blog, otras de las funciones del K-Láser es en la cicatrización de las úlceras. Antes de mostrar el caso clínico, vamos hacer un pequeño recordatorio de cómo debía usarse:

Para comenzar, debemos limpiar la herida con el producto de desinfección que usemos diariamente y a continuación aplicamos el K-Láser. Tiene varias funciones por lo que se va a usar en función de lo que mejor le venga a nuestro paciente. En nuestro caso haríamos:

Primero usar la función del K-Láser en el modo insuficiencia venosa y lo aplicamos en toda la pierna excepto en la parte en la que se encuentre la herida. Y después usamos la función K-Láser para tejidos blandos y la aplicamos en la zona de la herida.

Hay que recordar que el cabezal debe estar a 3-4 cm retirado de la piel del paciente y no dejar el cabezal en la misma posición ni sitio de la pierna sino ir moviendo alrededor de toda la pierna.

A continuación exponemos el caso:

Mujer de 83 años con úlceras arteriales acude a consulta el día 27-06-2016. Tras valoración y diagnóstico clínico se le recomienda que se aplique el K-Láser de forma complementaria a las curas en días alternos. En la segunda foto a día 07-02-2017 se observan que las úlceras se han cerrado completamente.

Cicatrización de úlceras con k-Láser en clínicas CMUC

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