Las úlceras venosas continúan siendo una de las lesiones crónicas más frecuentes en la práctica clínica. Su manejo exige actuar sobre la causa subyacente —la insuficiencia venosa crónica— y, al mismo tiempo, controlar factores locales como el exudado, la carga bacteriana, el dolor, la maceración y el deterioro de la piel perilesional. Read more