La piel y el sol

12-07-2019

La piel y el sol

Llega el verano y con él, el buen tiempo. La gente disfruta más del sol y pasa más tiempo al aire libre. La luz solar es esencial para muchos seres vivos. Sin embargo, una exposición excesiva puede ser peligrosa para la piel.

Nuestros cuerpos fueron diseñados para aprovechar el sol. La luz solar ayuda a mantener nuestros patrones de sueño, para que estemos despiertos durante el día y dormidos por la noche. Tomar muy poco sol puede hacer que algunas personas se vuelvan propensas a una forma de depresión conocida como trastorno afectivo estacional. La luz solar también ayuda a que la piel produzca vitamina D que es necesaria para la función normal de los huesos y la salud.

La piel tiene varias capas, pero las dos capas principales son la epidermis (capa superficial o externa) y la dermis (capa profunda o interna). El cáncer de piel comienza en la epidermis, que se compone de tres tipos de células:

Anatomia piel

  • Células escamosas.Células delgadas y planas que forman la capa superficial de la epidermis.

  • Células basales. Son células redondas ubicadas debajo de las células escamosas.

     

  • Melanocitos. Son las células que producen melanina y se encuentran en la parte profunda de la epidermis. La melanina es el pigmento que le da color a nuestra piel. Cuando la piel se expone al sol, los melanocitos producen más pigmento y oscurecen la piel.

El cáncer de piel es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la piel. Existen varios tipos de cáncer de piel entre los que destacan de forma clara los melanomas y los carcinomas cutáneos. El principal factor de riesgo implicado en su aparición son las radiaciones solares, sobre todo las de tipo B (UVB, los rayos más cortos de las ondas ultravioletas que llegan a la tierra ) y las de tipo A (UVA, los rayos más largos).

Demasiada exposición a los rayos UVB pueden causar quemaduras. Los rayos UVA pueden penetrar la piel más profundamente que los rayos UVB, pero ambos pueden afectar a la salud. Cuando los rayos UV invaden las células de la piel, alteran procesos delicados que afectan su crecimiento y apariencia (por ejemplo, pierde su elasticidad).

La piel tiene maneras de prevenir o reparar dicho daño. La capa más externa de la piel constantemente se despoja de las células muertas y las reemplaza. Cuando alguien está expuesto a la radiación ultravioleta, este proceso de reparación es constante. A medida que uno envejece es más difícil para la piel repararse a sí misma.

Cuando la luz ultravioleta ingresa a las células de la piel, puede dañar el material genético que se encuentra en su interior. Estos daños pueden causar cambios en las células y hacer que estas crezcan y se dividan rápidamente. Este crecimiento puede resultar en grupos de células adicionales conocidos como tumores o lesiones, que pueden ser cancerosos (malignos) o inofensivos (benignos).

Los rayos UV son más intensos durante las horas del mediodía, cerca de la línea del ecuador, durante los meses de verano y en lugares que se encuentren a gran altitud. Es importante que tengamos en cuenta que no solo nos quemamos cuando hace sol, los días nublados o con el cielo cubierto también pueden suponer que las personas nos quememos. En la siguiente tabla se analiza el índice de radiación ultravioleta:

 

Categoría de exposición

Espectro UV

Baja

2

Moderada

3 a 5

Elevada

6 a 7

Muy elevada

8 a 10

Extrema

11+

 

 

El melanoma es el tipo de cáncer de piel menos frecuente, aunque en los últimos años está aumentando de forma considerable. Las radiaciones solares pueden alterar el ADN de los melanocitos y así comienzan a dividirse y crecer descontroladamente, invadiendo los tejidos sanos de alrededor y otros órganos a distancia. Se desarrollan sobre todo en personas de piel y ojos claros con dificultad para broncearse y que han sufrido quemaduras solares, fundamentalmente en la infancia o adolescencia.

Los carcinomas cutáneos son los tumores más frecuentes y en los últimos años ha aumentado la cifra. Aparecen sobre todo a partir de los 50 años y las personas expuestas al sol de forma crónica son los más afectados por estos tumores. Las lesiones se localizan sobre todo en la cara, el cuello y las manos. Se dividen en carcinomas cutáneos basocelulares (70-80%) o espinocelulares (20%).

Las lesiones que pueden presentar estos tumores son muy variados. Más frecuentemente aparecen en forma de manchas (generalmente rojizas) que pueden descamarse y sangrar formando costras que caen una y otra vez, nódulos y úlceras que no cicatrizan. El crecimiento de estos cánceres es muy lento.

Otros factores de riesgo

El cáncer de piel se puede presentar en personas con cualquier color de piel. Otros factores de riesgo son:

- Antecedentes personales o familiares de este tipo de cáncer.

- Xeroderma pigmentoso (enfermedad hereditaria que afecta la capacidad de las células de la piel de reparar el daño causado a su ADN)

- Sistema inmunitario debilitado.

- Exposición al arsénico.

- Inflamación de la piel que dura mucho tiempo.

-Tratamiento previo con radiación.

- Edad avanzada (es el factor de riesgo más importante para la mayoría de los canceres, la probabilidad de tener cáncer aumenta con la edad).

¿Qué podemos hacer para reducir el riesgo de cáncer de piel y cómo podemos detectarlo?

A continuación, os recomendamos algunas acciones a tener en cuenta para ayudar a reducir el riesgo de cáncer de piel y cómo detectarlo:

  • La mejor manera de proteger la salud de la piel y prevenir el cáncer de piel es limitar la exposición al sol. Mantenerse a la sombra tanto como sea posible. Siempre que se pueda, evitar exponerse al sol de las diez de la mañana a las cuatro de la tarde.

  • Evitar fuentes artificiales como camas bronceadoras.

  • Aplicar una capa gruesa de crema protectora al menos 15 minutos antes de salir, incluso en días nublados o con el cielo cubierto. Volver a aplicarla al menos cada dos horas y después de meterse al agua, sudar o secarse con una toalla. Usa una crema con filtro solar cuya etiqueta indique que es de amplio espectro o que tiene al menos un factor de protección solar (FPS) de 30 y que puede filtrar tanto los rayos ultravioletas “A” como los rayos ultravioletas “B”.

  • Usar vestimenta protectora, como una camisa de manga larga o pantalones cuando sea posible. Una camiseta mojada ofrece menos protección contra los rayos ultravioletas y los colores oscuros pueden ofrecer más protección que los claros.

  • Usa sombreros para obtener una mayor protección, con ala ancha que cubra el rostro, las orejas y la nuca. Una tela de tejido cerrado, como la lona, ofrece la mejor protección contra los rayos ultravioletas. Evitar los sombreros de paja con orificios que dejan pasar la luz del sol.

  • Usa gafas de sol que filtren los rayos ultravioletas para proteger tus ojos y la piel alrededor de los ojos.

  • Algunas personas buscan el sol como una fuente de vitamina D, pero es suficiente entre 10 a 15 minutos al día en el dorso de las manos, brazos y cara. También se puede buscar la vitamina D en ciertos alimentos.

  • Ten más cuidado en las superficies que reflejan los rayos del sol, como la nieve, la arena o el agua.

  • La eficacia de los protectores solares se ve afectada por varios factores. Los ingredientes activos de un protector solar se descomponen con el tiempo, así que comprobad la fecha de caducidad indicada en el envase. La cantidad que utiliza y la frecuencia de uso afectan su protección contra el sol; la transpiración y el tiempo en el agua también pueden reducir la eficacia de la protección solar.

  • Revisar la intensidad del sol en tu zona (periódico, Internet, etc.).

  • Algunos maquillajes y bálsamos labiales contienen algunas de las mismas sustancias químicas usadas en los filtros solares, si no tienen por lo menos FPS 15, no los uses sin ponerte filtro solar.

  • Realizar un autoexamen de la piel ayuda a encontrar muchos problemas cutáneos a tiempo. Consiste en revisarla en busca de masas o cambios cutáneos inusuales según la regla del ABCDE:

 

 

Regla ABCD

  • Haga que su médico examine su piel si le preocupa algún cambio. Pregúntele qué riesgo tiene de padecer cáncer de piel.

Si quieres hacernos alguna consulta sobre la los efectos del sol en la piel, escríbenos a info@cmuc.es o a través de nuestro formulario de contacto

Estamos a tu disposición en:

  • CMUC Madrid - Toledo - Calle de Vital Aza, 29 28017 Madrid | 919 19 29 51

  • CMUC Málaga - Calle de Santa Teresa, 31 29006 Málaga | 952 00 06 06

  • CMUC A Coruña - Lugar de la Piadela, 40A 15319 A Coruña | 981 10 17 81


Bibliografía:

1. Asociación Española Contra el Cáncer. Sol y Cáncer de piel.[monografía en Internet].Madrid:2018. [acceso 3 de junio de 2019]. Disponible en https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/prevencion/evita-exposicion-sol/sol-cancer-piel

2. EPA en español. Pasos a tomar para protegerse del sol. [monografía en Internet].USA:2018. [acceso 3 de junio de 2019]. Disponible en https://espanol.epa.gov/espanol/pasos-tomar-para-protegerse-del-sol

3. MedlinePlus. Autoexamen de piel. [monografía en Internet].2019. [acceso 3 de junio de 2019]. Disponible en https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000711.htm

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