Úlceras Martorell

09-01-2018

DEFINICIÓN

Las úlceras martorell, también llamadas hipertensivas, son aquéllas que aparecen en la extremidad inferior del paciente relacionado con un proceso HTA. Aunque es considerada una complicación rara de la HTA, cuando se presenta lo hacen de forma muy dolorosa y llegan a invalidar a la persona.

ETIOLOGÍA

Predomina en el sexo femenino entre los 50 y 70 años. Son el resultado de una isquemia causado por lesiones de las arteriolas y de la microcirculación provocando estenosis de la luz del vaso. Si la obstrucción es severa, da como resultado isquemia local y úlcera por falta de irrigación de sangre oxigenada

 

Úlceras Martorell

CARACTERÍSTICAS

Las úlceras hipertensivas presentan características propias que las diferencian de las demás úlceras de miembro inferior, que se presentan en el siguiente cuadro:

LocalizaciónCara lateral externa entre el tercio medio y el tercio inferior de la extremidad
Tamaño y profundidadPequeña-moderada. El crecimiento evoluciona en extensión pero no en profundidad puesto que son úlceras superficiales
FormaIrregular y plana
BordesHiperémicos con tejido necrótico, gran cantidad de fibrina y escaso tejido de granulación
Piel perilesionalPálida, sin vello, brillante, delgada
DolorPunzante, intenso y continúo. En posición decúbito empeora los síntomas pasando la noche sentados agravando el edema de mmii
FondoPálido, esfacelado necrótico y fibrinoso
ExudadoPoco exudativa
InfecciónGeneralmente infectadas
Edema
ITB (índice tobillo/brazo)ITB <0.8 descartar la isquemia
Pulsos distalesPresentes siempre
EvoluciónCrónica y alargada

La prevención se centra en controlar la HTA siendo efectivo para reducir la incidencia de úlcera hipertensiva en el miembro contrario.

TRATAMIENTO

Controlar los parámetros de presión arterial del paciente. Introducir y mantener hábitos de vida saludables: dieta, ejercicio, dejar de fumar…

Tratamiento local:

  • El tratamiento es prolongado y resulta difícil ver su evolución

  • La elección del tratamiento debe realizarse en función de las características del lecho de la herida, con una cura húmeda y manteniendo la piel perilesional sana.

  • En estos casos la terapia con ozono puede favorecer una mejor circulación y cicatrización de la herida.

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