Las investigaciones realizadas desde 1958, hace que se reconozca la función de un apósito en el sentido de proporcionar un entorno favorable para la cicatrización de las heridas y con ellas aparece una nueva etapa en el tratamiento de las heridas, conocido como “cura en ambiente húmedo” (CAH).

En el año 1962 Winter demostró que los apósitos que mantienen la cura en ambiente húmedo aceleraban la curación. Desde entonces, se han diseñado y comercializado múltiples apósitos, sin que la evidencia científica haya establecido grandes diferencias entre ellos. Los apósitos se pueden clasificar en tres grupos: pasivos, activos e interactivos. El apósito pasivo sólo tiene una función protectora, mientras que los otros crean un ambiente adecuado que promueve la cicatrización.

El medio húmedo provoca las siguientes consecuencias en las heridas:

  • Fase inflamatoria menos intensa y prolongada
  • Proliferación y migración de los queranocitos
  • Diferenciación temprana de los queranocitos para restaurar la barrera cutánea
  • Proliferación mayor de los fibroblastos
  • Mayor síntesis de colágeno
  • Mejor desarrollo de la angiogénesis
  • Contracción más temprana de la herida

 

Diversos estudios han demostrado el efecto beneficioso de la cura húmeda sobre la cicatrización de las heridas. Este efecto se ha observado en distintas etapas del proceso de cicatrizacion de las lesiones, como el desbridamiento, la estimulación de la angiogénesis, la granulación y la epitelización. Esto cambia el enfoque en el abordaje de curación de las heridas.

 

los principios básicos que se utilizan para el abordaje del tratamiento de curación de toda úlcera crónica se realiza mediante el concepto TIME

La European Wound Management Association (EWMA) describió esta estrategia dinámica llamada TIME, que resume los 4 puntos claves de tratamientos para estimular el proceso de curación natural (Schultz, 2003):

  • T (Tissue/ Tejido): control del tejido no viable
  • I (Infection/ Infección): control de la inflamación
  • M (Moisture/ Humedad): control del exudado
  • E (Edge/borde): estimulación de los bordes epiteliales

 

Los productos que generan ambiente húmedo ejercen en general una absorción y retención del exudado, controlando la cantidad del mismo entre el apósito y la lesión. Están constituidos por sustancias con gran afinidad por el agua, que junto con el exudado de la lesión, mantienen un ambiente húmedo que favorece la cicatrización de las lesiones. .

Numerosos estudios han establecido que los apósitos de CAH son más eficaces que los llamados tradicionales, tales como las gasas con parafina o las gasas impregnadas en suero salino. Cuando se establecen comparativas, los pacientes evidencian beneficios sobre todo en reducción de tiempos de epitelización  y en la disminución de dolor.

 

 

En general podemos decir que la cura húmeda nos aporta:

  • Aumento del aporte de Oxígeno y nutrientes vía endógena a través de la angiogénesis.
  • Acidificación del ph de la zona, creando ambiente bacteriostático que disminuye riesgo infección.
  • Facilidad para la migración celular, polimorfonucleares y macrófagos, como las de la reparación plástica.
  • Control del exudado sin perjudicar la piel periulceral.
  • Mantener la temperatura adecuada, estimulando con ello la fibrinolisis.
  • Disminución del dolor.
  • Protege a las heridas de la contaminación.
  • Reducen los tiempos de cicatrización.
  • Disminuye el número de curas locales.